El municipio de Beteta se encuentra en la Serranía de Cuenca, a los pies de los restos del castillo de Rochafría, de origen árabe, desde el que se pueden contemplar espléndidas panorámicas.

Beteta fue la antigua Vetera, pueblo cuyos orígenes se remontan a la época romana. En su casco urbano todavía se conservan restos de lienzos y postigos de antiguas murallas.

Algunos de sus edificios justifican su visita, como las murallas, la iglesia parroquial en la que se celebran los conciertos de Fímuc, de portada gótico-plateresca, con espléndido retablo, y la plaza Mayor.